Cuando seas padre (Torneo Nacional Sub16-Valladolid)

-Has dejado lejísimos el Dron tripulado, – -Que me vas a decir a mi, ya no ando igual desde el golpe con aquel gordo, ahora; el tampoco se fue de rositas-

-¿Has pensado como decírselo al abuelo?- Decírselo yo…estás loco papá, díselo tú, vamos ni de coña se lo digo yo-

-¿Cómo está hoy?- – mejor, mucho más animado, le he dicho que usted venía con el nieto y le ha cambiado la cara, hasta le ha remitido la fiebre, vamos es increíble lo que quiere a ese chico-

-Hola papá,- – Hombre si ha venido mi nieto, que alegría, juraría que la semana pasada medías diez centímetros menos. ¿qué tal los estudios? Porque con quince años ¿de chicas todavía ni hablamos, verdad?

El hijo aprovechó el resquicio que otorga la minúscula décima de segundo en donde respirar se vuelve perentorio para ponerse a sudar como un pollo, un sudor frío y pegajoso, vamos un sudor vestido de miedo.

-Papá tengo que decirte una cosa muy importante sobre el chico………

El abuelo estaba cansado ya, se temía algo malo y su rostro palideció al instante

-No me vengas con suspense ¿está fumando?; ¿le ha pillado la policía cometiendo algún delito?, ¿va a repetir curso?,¿ no se habla con su madre?-

-Peor, mucho peor…………., QUIERE JUGAR AL RUGBY

-QUEEEEEEE y tu le dejas, te faltan dos tornillos, así es como te he educado yo,….has oído hablar de la paternidad responsable, para eso me he gastado tanto dinero en tus estudios para que eduques así a tu hijo, ! Que quiere jugar al rugby! ¡qué quiere jugar al rugby!………

-¿Te acuerdas cuando te llevé al campeonato de España en el 2017; allá, por mayo en Valladolid-? -Cómo no me voy a acordar, con el URO RUGBY ALCORCÓN, mi primer equipo, el equipo de mi vida, he jugado en muchos otros después, pero nunca fue igual, lo recuerdo como se recuerda el primer p….-vale vale, te he entendido–, empezamos en ese club todos allí, de cero, sin saber porqué ese balón tan raro botaba así, donde nos enseñaron decir “ no la quiere, no la quiere”, donde nos tiramos muchos partidos con derrota pero donde forjamos una amistad que perdura y llegamos a hacer un rugby de muchos quilates, pero lo más importante nos enseñaron conceptos claros sobre el compañerismo, y el trabajo en equipo, esa cosa tan rara que quiero transmitir a tu nieto.

Ese día me acuerdo que madrugamos mucho, me despertaste con prisas, tanta ansiedad teníamos que fuimos a la vez al cuarto de baño y nos chocamos, fue mi primer placaje del día. A las 6 llegamos al lugar de concentración donde nos recogía el autocar, había muchos padres y madres que por supuesto se volvieron invisibles cuando nos juntamos con los compañeros; ahora me doy cuenta de que  esa invisibilidad densa y persistente es lo que nos hacía sentir seguros. Siempre estabais allí. Hay que querer mucho pero mucho para ir a Valladolid desde Alcorcón para vernos darnos de ostias y volver de nuevo a nuestra ciudad antes que el autocar llegara para recogernos y llevarnos a casa.

Erais la pera, ¿te acuerdas? Tras la finalización de un   partido, que por cierto casi llegamos tarde porque el autocar se accidentó, perdiendo una luna, os pusisteis a cantar como posesos y en corro…. “¿Queee somos…..? Tigres…¿Queee somos……? Tigres ¡!!¿Que somos?….. Tigres….  “Un dos tres, Tigres coño Tigres”. Impresionante. ¿Estabais locos?, ¿estabais perjudicados por alguna copa de más? ¿o es que sencillamente erais extraordinarios? Los mismo que hacíamos nosotros antes de empezar cada partido. Nunca he vuelto a ver una afición igual. En eso siempre ganábamos. Veros en el fondo nos llenaba de orgullo a todos y sin que vosotros lo supierais, porque pereceríamos débiles y niñatos, siempre decíamos que erais sencillamente los mejores. Sabíamos que no erais tontos y conocíais nuestro juego subterráneo, nocturno y adolescente, nuestras miradas furtivas de dimes y diretes y ese orgullo interior al mirarnos a los ojos.

-Que te crees que solo fuimos a Valladolid a miraros; los padres nos juntamos como una piña ese día, comimos, bebimos y hasta cantamos, no parábamos de contar chistes y bromas, pusimos una carpa abanderada a modo de bar y colocamos, embutidos, quesos y bebidas para nosotros…y para vosotros claro, fuimos la salsa del campeonato, no nos dieron una copa y medalla como la mejor afición  por falta de presupuesto pero tantas veces henos ganado ese honor que para nosotros ser los mejores es ya una rutina. Era divertido vernos sentados en sillas o banquetas al pie del campo con las patas estiradas en otras a modo de cama y diciendo” es que no corren es que no corren”. Uro Rugby Alcorcón siempre fue un equipo compuesto de padres, familia, jugadores y entrenadores. Esa ha sido siempre su grandeza, lo que nos diferenciaba de los demás.

-Me habéis convencido, Abuelo y Papá, esto de jugar al rugby debe de ser un asco total.

Eran las dos de la tarde, los enfermos del hospital ya habían comido y casi todos se encontraban sumidos en una plácida siesta cuando un impulso irresistible y acompasado fluyó en nieto, padre y abuelo nada más mirarse, se pusieron a cantar un estribillo raro que no venía a cuento, se pusieron a cantar ¡¡¡YO SOY DE ALCORCÓN, ALCORCÓN, ALCORCÓN; YO SOY DE ALCORCÓN, ALCORCÓN, ALCORCÓN!!!

Hasta siempre.

Texto: Tomás Soria

 

2017-05-24T11:50:41+00:00

Un comentario

  1. Ana 25/05/2017 en 04:27 - Responder

    Un gran equipo nace de un gran club y creando una gran familia. Enhorabuena

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